Sanlúcar de Barrameda
Sanlúcar de Barrameda se sitúa en la costa atlántica de Andalucía, siendo una de las principales poblaciones de la provincia de Cádiz. Está situada en el centro geográfico de la Costa de la Luz, a 44 kilómetros de la capital de provincia, Cádiz. Concretamente enclavada en el margen izquierdo de la desembocadura del río Guadalquivir y frente a una de las principales reservas naturales del continente europeo, el Parque Nacional de Doñana.
Su entorno, rodeado de naturaleza, río, parques naturales, campiña, es muy valorado desde el punto de vista medioambiental. Las poblaciones más cercanas poseen variados e interesantes atractivos, tanto culturales y paisajísticos como patrimoniales.
La estratégica situación de Sanlúcar de Barrameda, en la vía de comunicación comercial entre el puerto de Sevilla y el continente americano influyó crucialmente en el devenir histórico de la ciudad. Gracias a la importancia mercantil del puerto de Sanlúcar, la ciudad se convirtió en residencia de comerciantes y en lugar de partida de numerosas ordenes religiosas que evangelizaron el Nuevo Mundo, edificándose singulares palacios y conventos.
En el entramado urbano de Sanlúcar cabe destacar los numerosos monumentos de interés histórico artístico que son fiel reflejo del rico e intenso pasado de nuestra localidad. Pero quizás lo más interesante es que el encanto de la populosa vida diaria continúa inmutable a lo largo de los siglos y que el devenir de los días se comparte con un patrimonio único.
La oferta cultural de Sanlúcar de Barrameda se ha ampliado últimamente con la apertura al público de una exposición que tendrá carácter permanente, La Exposición permanente de Arte Sacro del Convento de Carmelitas Descalzas. En ésta se muestran interesantes elementos tanto de carácter litúrgico, como cálices, copones, acetres y custodias; objetos devocionales, como esculturas y pinturas de carácter religioso, así como obras de artesanía textil realizadas durante los últimos siglos por las integrantes de la comunidad, como bordados en sedas y metales.
Uno de los más interesantes aspectos de esta exposición es el propio lugar en el que se muestra, ya que a través de su recorrido se accede a diferentes áreas conventuales que, o bien son de acceso general como el propio atrio y la iglesia, o son dependencias interiores de la clausura como, el coro bajo, y la capilla interior de Ssmo. Cristo de la Expiración. Unos lugares por donde transcurre, aún hoy, la vida diaria de esta comunidad de Carmelitas.
A lo largo de esta exposición, el visitante podrá contemplar obras de singular valor histórico y artístico como el Cristo de la Expiración, de marfil hispano-filipino; la bella imagen que representa la dormición de la Virgen o el Códice del “Cántico Espiritual” de San Juan de la Cruz. Al final del recorrido, los visitantes pueden adquirir, como dulce recuerdo, cualquiera de las especialidades de repostería que elaboran artesanalmente las religiosas.
El Museo Barbadillo de la Manzanilla, ubicado en un edificio de principios del siglo XIX, contempla todos los aspectos relacionados con el vino, desde la viña, pasando por la crianza, hasta el embotellado y la comercialización. Además muestra la evolución, a través de la historia de la manzanilla, de los aspectos más relevantes de la familia Barbadillo y de su gran patrimonio cultural, el más variado de la arquitectura enológica de España.
Sanlúcar es una ciudad que invita al paseo. Su agradable clima favorece el encuentro social en los espacios públicos, propiciándose a lo largo de los siglos el desarrollo del carácter afable y hospitalario del sanluqueño. El sabor popular y bullicioso del centro histórico, de sus calles y plazuelas resulta una experiencia muy agradable que nos pone en contacto con la vivencia del día a día de su gente.
El ajetreo diario de sanluqueños y visitantes se plasma en el Mercado de Abastos, excelentemente surtido en pesados y mariscos. Las Plazas de San Roque y El Cabildo hacen extensivo este dinamismo al centro de la ciudad donde las personas que aún realizan sus compras se mezclan con los que ya están saboreando las ricas tapas en los bares y tabernas típicas.
En las apacibles tardes de invierno resulta ideal tomar un café y pastas en las terrazas soleadas de las cafeterías tradicionales y en fechas más calurosas es un placer contemplar desde las terrazas de Bajo de Guía las sugestivas puestas de sol tras el Guadalquivir. Cuando cae la noche los bares de tapas se convierten en un poderoso punto de atracción, convocándose en ellos un animado público dispuesto a degustar la rica variedad de tapas.
Para los que deseen disfrutar de la noche, no hay más que acercarse a uno de los numerosos bares de ambiente joven, bien de carácter bohemio o tradicional que abren sus puertas durante todo el año, o en los meses de verano a los alegres y concurridos chiringuitos de la playa.
Por otra parte, la creación de nuevas propuestas al visitante se ve reflejada en varias empresas que se dedican, en la actualidad, a organizar actividades relacionadas con el turismo activo. Las principales propuestas son los recorridos en bicicleta, paseos a caballo o el senderismo, actividades que encuentran un espacio idóneo para su realización en nuestro entorno natural como son la playa y el Parque natural de Doñana.
Sanlúcar cuenta con una antigua afición popular por las corridas de toros y ha dado al mundo de la tauromaquia varios toreros, caso de Manuel Hermosilla y Llanera, José Martínez Ahumada "Limeño", Paco Ojeda, Marismeño, José Luis Parada y El Mangui. La Plaza de Toros de El Pino es el coso taurino de la ciudad, aunque con anterioridad los toros se corrían en otros lugares abiertos de la ciudad habilitados a tal efecto, como la Plaza de Arriba y el Pradillo de San Juan.
Hoy en día Sanlúcar es conocida sobre todo por su gastronomía, principalmente por la Manzanilla y los langostinos; por su música, en particular el flamenco y por el turismo estival, sobre todo por las carreras de caballos en la playa. Menos conocido pero de gran importancia para los historiadores es el Archivo de la Casa de Medina-Sidonia, ubicado en el palacio del mismo nombre.
Los productos de su renombrada huerta, el pescaíto frito y los guisos marineros son la parte más apreciada de su gastronomía tradicional, que puede degustarse en los restaurantes del antiguo barrio marinero de Bajo de Guía. En el campo de la repostería destacan las alpisteras de Sanlúcar,
El ferrocarril fue suprimido en los años ochenta del siglo XX. El transporte náutico de pasajeros se limita a las barcazas que cruzan el río Guadalquivir hacia la Otra Banda (especialmente usadas durante El Rocío) y al buque Real Fernando, que lleva a los visitantes al vecino Parque Nacional de Doñana.
El único acceso actual a Sanlúcar de Barrameda es por carretera. Las principales carreteras que parten de Sanlúcar son las siguientes: Carretera A-471 a Trebujena, Lebrija y Las Cabezas, y que a partir de allí enlaza con la autopista de peaje AP-4 y la carretera N-IV hacia Sevilla y Madrid; la Autovía A-480 a Jerez de la Frontera y la Carretera A-2001 a El Puerto de Santa María, con enlace a partir de allí a Puerto Real y Cádiz.
Existe un servicio de autobuses con salidas diarias a: El Puerto de Santa María y Cádiz; Chipiona; Costa Ballena; Trebujena, Lebrija, Las Cabezas, Los Palacios, Dos Hermanas y Sevilla. Las estaciones de tren más cercanas son las de Jerez de la Frontera (a 26 km) y El Puerto de Santa María (a 20 km), ambas situadas sobre la línea de Renfe que enlaza Cádiz y Sevilla. Los aeropuertos más cercanos son los de Jerez (a 35 km) y Sevilla (a 134 km).
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